Amamantar no sólo trae beneficio a bebés, también a mamás

"Lactar es un acto de amor". Esta frase es repetida constantemente y, realmente, tiene fundamento. La madre que da leche a su hijo le da muchos beneficios y a cambio, ella recibe otros.

 

En la Semana Mundial de la Lactancia, descubra siete ventajas que amamantar de la a las mujeres y los bebés. Además de proporcionar los nutrientes necesarios al bebé, darle de comer ayuda al cuerpo a volver a su figura habitual, puede reducir las posibilidades de la madre a contraer algún tipo de cáncer y puede funcionar como anticonceptivo natural.

1. Evita los bebés desnutridos u obesos

La leche materna es un alimento completo, con la cantidad adecuada de proteína, grasa, vitaminas y agua. Sustituirla por otro producto puede hacer que algunos de los componentes necesarios para el bebé lleguen en exceso o no se consuman. Lo que perjudica su salud, afecta su peso, aumentándolo y disminuyéndolo.


La pediatra brasileña Graciete Oliveira Vieram señala que la leche materna debe ser el púnico aliento del bebé hasta los seis meses. Después de ese tiempo, se puede empezar a introducir las papas, legumbres y frutas, siempre manteniendo la lactancia. Lo ideal es que reciba el líquido materno hasta completar los 2 años o más.


2. Protege al bebé de enfermedades

La leche materna funciona como una verdadera vacuna, ya que protege al bebé de las enfermedades, principalmente en los primeros seis meses, cuando su resistencia es menor. La pediatra Graciete agrega que, además de disminuir las posibilidades de alergias, neumonía, diarrea e infecciones, trae beneficios que se extienden durante la vida de los hijos, con menores riesgos de obesidad, aumento de colesterol y el desarrollo de un linfoma.


3. Aumenta el vínculo entre madre e hijo

Además del hecho de quedar bien juntos, algunas hormonas son liberadas durante el actor de lactar, principalmente la ocitocina, que fortalece la unión.


4. Las madres se recuperan más rápido después del parto

Después del parto, una de las preocupaciones de las nuevas madres es cómo volver a su forma. Hasta en eso la lactancia ayuda. Si la mujer alimenta al hijo exclusivamente con su leche, tiende a recuperar el peso anterior al embarazo en la mitad del tiempo (dos o tres meses) en comparación a las que dan tetero (seis meses o más).


"Es claro que existen otros factores. Por ejemplo, en caso de engordar en la gestación más de lo esperado, va a ser muy difícil volver a su figura normal a los tres meses. Así mismo, obtener el resultado más rápido de la que no amamanta", señala el gineco-obstetra Corintio Mariani Neto.


El médico garantiza que ofrecer el seno al bebé ayuda al útero a que se contraiga mejor, lo que garantiza menos pérdida de sangre y hay menos posibilidades de sufrir anemia.


5. Amamantar es un anticonceptivo natural

Gran parte de la lista de métodos contraceptivos es de responsabilidad de las mujeres lo cual no es muy agradable. Lo que mucha gente no sabe es que el simple acto de amamantar, sin otro tipo de líquido o alimento a los pequeños, previene el embarazo en los primeros seis meses (hasta cuando la alimentación no solo debe ser a base de leche materna), tiene una falla menos al 2%. Las hormonas que participan en la producción de leche bloquean la ovulación.


Pero cuidado: dar agua durante las lactadas interfiere en el proceso. Lo que estimula la producción de leche es la succión del bebé y los intervalos mayores entre las mamadas reducen el proceso, interfiriendo en las hormonas que impiden la evolución. "En la práctica, es difícil que de amamante exactamente como se debería. Por tanto, después de las seis semanas de parto, los médicos acostumbran pedir que se use un método más de anticoncepción.


Si elige la opción anticonceptiva hormonal, tiene que usar una con progesterona, porque el estrógeno disminuye la cantidad de leche", explica el especialista.


6. Disminuye el riesgo de algunos cánceres en las madres

El director del jefe de mastología del Instituto Nacional de Cáncer de Brasil, Pero Aurelio Ormonde de Castro, dice que la lactancia, por definición, es un factor de protección contra el cáncer de mamá, pero no existen datos numéricos ni de trata de una "inmunización" contra la enfermedad, una vez que las mujeres con hijos y los que amamantar puedan tener la enfermedad. Lo que la ciencia recomienda es que el embarazo sea a una edad joven, antes de los 30 años, así se estimula la maduración de las células mamarias y se previene el mal.


Algunas investigaciones descubrieron que amamantar por 12 meses puede reducir en casi el 5 por ciento los riesgos de desarrollar cáncer de mama. Uno de los estudios fue hecho por la Wolrd Cancer Research Fund, una organización inglesa de investigación sobre la enfermedad, y divulgado el año pasado. La ginecóloga Neto ratifica los números. "De cada madre que amamanta de manera adecuada, disminuye por lo menos el 5% la posibilidad de tener cáncer". Entre más se prolongue el hábito, mayor la protección.


7. Puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en las madres 

Las madres que siguen amamantando a sus hijos disminuyen también las posibilidades de desarrollar hipertensión, diabetes, hiperlipidemia (aumento de la concentración de grasa en la sangre) y otras enfermedades cardiovasculares después de la menopausia, según una investigación divulgada en este año por la publicación Obstetrics & Gynecology

 

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